Todo fué sucediendo con normalidad, con mis nervios crónicos en situaciones con gente que no conozco, con algo de incomodidad por mi baja seguridad y mi poca aptitud frente a las conversaciones que me parecen poco interesantes o que desconozco. Me planteé en escuchar lo justo y comentar poco por si me salía alguna estupidez de las mías.
Pedimos pasta y pizza, eran porciones para gnomos creo, es más, incluso algun hijo de los gnomos podría comerse tranquilamente ese menu para estomagos en miniatura. No tenía mucha hambre ni me apetecía llenarme mucho pero pensé que esa noche beberiamos bastante, por lo que me force un poco a comerme mis miniraciones y parte de la pizza de una de las amigas de mi prima. A parte con mi prima nos pedimos unas patatas bravas. A mi prima le gusta comer, y ya había estado allí.
Iban hablando entre ellas como si yo no estubiese, me limitaba a escuchar ya que no m podia meter, no tenía nada que decir porque hablaban de sus cosas. Hubo un momento en que hablaban de sujetadores con relleno y curiosamente me sentí interesado por el tema y por saber que opinan las mujeres de ese tema, intenté hacer algun comentario intentando aparentar normalidad. Aprendí que casi todos los sujetadores de hoy en día van con relleno, y que cuesta encontrar los que no tienen. Automaticamente por mi mente pensó en si ellas llevaban relleno o no, creo que dijeron que no, pero por si a caso y con disimulo, empece a repasar el pecho de las tres a ver si se notaba algo, y de paso imaginarme como les podría quedar un sujetador con relleno, sin relleno o hasta sin sujetador. Hay cosas que no las puedo evitar.
Iban pasando los minutos y cada vez teniamos los estomagos más llenos de comida y de sangría.
Nos estabamos casi sintiendo a gusto, notaba como un cierto nerviosismo y ansiedad. Pensé que no les debía gustar mi presencia, que ese día hubieran preferido cenar las tres juntas como otras veces debieron hacer. Segui mi prposito de escuchar y comentar poco con el fin de no molestarlas demasiado e intentar que se sintieran cada vez más a gusto con mi inclusión en su grupo.
Salieron a fumar y por fin pudimos hablar tranquilamente mi prima y yo sobre nuetras cosas y amigos comunes. Aproveche para preguntarle si le gustaban mis gafas nuevas y si me quedaban bien. Són de esas preguntas que ya sabes a quien tienes que hacerlas, que ya sabes lo que te van a contestar y que ya sabes que a quien se lo preguntas, no está siendo objetiva pero aún así necesitaba un poco de autoestima aunque fuera artificial. Me dijo que si a todo, y me relaje un poco más.
Aparecieron de nuevo y seguimos hablando. Empezaron a hablar de los Gintónics, noté un cierto entendimiento en una de las amigas de mi prima. Me fijé en ella. Llevaba los labios pintados de color rojo intenso, un toque de maquillaje en el contorno de los ojos y algo de color en la cara para resaltar zonas. Nada ostentoso, lo justo y necesario para arreglarse un poco, aunque el color del pintalabios me resultó atrevido. Pelo largo y moreno, no recuerdo si lo llevaba a un lado o caido normal, pero iba a juego con el color chocolate de su piel. Algunos piercings en la cara y algun complemento más. Me pareció una chica agradable, alegre, con una manera de expresarse con criterio y con seguridad en si misma. En ese momento escuché una frase que decía en la conversación, parecía muy enterada sobre las marcas de ginebras más conocidas:
- A mi me gusta más la ginebra seca, como la Bulldog que es la que tengo en mi casa, las que son suaves no me gustan tanto. - Lo dijo con la seguridad de estar hablando de un tema que sabía que los demás no dominabamos, almenos sabía que su amiga y mi prima no entienden demasiado. Me pareció que su seguridad venía por eso. Yo tampoco entendía mucho sobre Ginebras, había oido que estaba de moda pero no me había interesado demasiado y mi grado de sabiduria era tan ignorante como el del saberme solo las marcas de Beefeter y Larios, y la única tónica que me sabía era la Schweppes. Pero me vino a la cabeza algo lógico que no pude resistir a decir de forma inmpulsiva:
- Pero en el gintonic también se tiene que mirar el tipo y marca de tónica que se combina no? - Me pareció una pregunta totalmente lógica. Visto ahora, me parece una conversación de pijos de l'eixample que quieren estar a la última de todo, tan repelente y pijo el comentario de ella como mi pregunta posterior. La tenía sentada delante, estaba encarada a su amiga que tenía a su lado y a mi prima de al lado, cquedando yo en segundo plano. Giró la cabeza apuntando sus ojos hacia los mios, se quedó así como unas diez o quince milésimas de segundo que me parecieron eternas, y me dijo:
- Si. - Fué un si tan seco que entendí inmediatamente que además de ser lo que comes eres también loque bebes. En ese instante ella estaba siendo la ginebra que se bebía en su casa. Creo que la ginebra Bulldog tiene que ser la más seca del mundo y que se había bebido como dos palés de importación ella sola. Se me secó la boca y hasa el estomago. No dije nada más y seguí bebiendo. Me resultaba inútil ese día y en esa situación conseguir establecer una conversación con algo de empatia y comodidad.
Después de discutir con el camarero por si querían un brownie más grande por cincuenta céntimos más para compartir entre las dos amigas, discusión que me pareció bastante extraña, pagamos y nos fuimos hacia una discoteca del centro del barrio.
Nos pedimos unos gintónics y empezamos a bailar. No tenía ganas de bailar. No me apetecía. Pero no podía quedarme quieto a mirar como bailaban ellas y me dispuse a mover mi cuerpo lo más mínimo, con los pasos standars de toda la vida.
Hubo un momento en que pusieron algo de flamenco. Las dos amigas se emocionaron y empezaron a moverse de manera más flamenca con el añadido de las palmas y el reboloteo de los pelos y caderas. Se lo estaban pasando bien, me alegré por ellas porque almenos ya había valido la pena haber pasado la cena y difrutar de ese momento como lo estaban haciendo.
Al momento terminó el flamenco y siguió la musica comercial de siempre, con la que uno puede moverse algo discreto y cómodo. Me empezaba a sentir mejor porque solo se trataba de moverse, hacer algun comentario y conectar un poco con ellas. En un momento, la amiga experta en ginebras, empezo a juguetear y a darme golpecitos de cadera, como si quisiera jugar conmigo o como si se estubiese aburriendo. En ese momento me reí a gusto, me liberé de mi presión crónico-social, y empecé a disfrutar de la noche intentando conectar más con ellas y de paso, con el mundo exterior.
Minutos después, nos encontabamos fumando fuera del local. Estabamos más contentos de lo normal. Bueno, las amigas de mi prima destacaban algo más, pensé que podía ser por la poca ingesta de comida y porque nos bebimos la sangría como para hacer la "pole" y dejar marca en el registro oficial del restaurante como los más veloces de la historia. Fumabamos inquietos por el frio que hacía. Estaban tan alegres que hasta hicieron alarde de las tonalidades de su ropa interior. Fué un buen momento. Empezaba a pensar que con ver esas tres bragas ,con el esfuerzo que me había costado llegar hasta allí, esa noche sería una buena noche. Pensé en enseñarles mi ropa interior, pero pensé que poco les interesaría y que no tenía ganas de vivir otro momento de ignorancia.
Marchando del local empezamos a reir por tonterías. Fué un pasaje hacia otro local que poco recuerdo. Algunas fotos de móvil, algunos abrazos y besos, dificultades motriles a la hora de andar y de hablar. Y poco más. No recuerdo llegar al local pero si que recuerdo a las dos amigas de mi prima sentadas al lado de la entrada de este. Una de las amigas no se encontraba bien y se fué.
Poco después nos encontrabamos dentro del local los tres supervivientes del pasaje: mi prima, la amiga experta en ginebras, y yo. Nos pedimos un cubata que incluia la entrada y nos dispusimos a bailar con más aparatosidad que gracia. Empezabamos a estar cansados y demasiado bebidos como para coordinar segun que canción oida miles de veces que ya odiabamos.
Nos quedamos solos. Mi prima se había perdido por el local hablando con no se quien y hablamos sobr el tipo de musica que sonaba, no nos gustaba, hizo un gesto bonitibo con dos dedos en suboca en señal de desagrado a la canción de ese momento y me comento que no le gustaba ese tipo de música y me comento algunos grupos que escuchaba, casi nnguno me sonaba.
Mi prima volvió con un conocido instantaneo que siempre hace. Su amiga y yo nos acercamos para ver que nos decía, y nos presentó a ese chico:
- Este es el Jordi. Ella es mi amiga, y él es mi primo. - Dijo mi prima. El chico se quedó riendo sin creerse que yo era su primo. Me enteré de que no se lo creía y para arreglarlo le dije:
- Si. Ella es mi prima, y ella es mi novia. - Le dije bastante convencido. Seguía sin creerse nada, se pensaba que le estabamos tomando el pelo y que nada era verdad. En ese momento la amiga de mi prima que estaba escuchando, participo de la comedia que había creado, y en un impulso de orgullo por la incredulidad de ese desconocido, le dijo:
- Que si! Mira! - Se acercó hacia mi y cojiendome de la cabeza me dió un beso en los labios. Me lo dió de tal manera que me costó aguantar mi compostura, pero lo hice por unos segundo, y mirando al desconocido y viendo su cara de convencido de que esa media comedia era cierta, me supo ese beso a gloria.
Seca como la bulldog
ResponderEliminar