lunes, 12 de mayo de 2014

11_Puedo decir (2)

Puedo decir que todavía me asombra su inocencia y su personalidad, no pasa el día en que no intente descubrir los códigos de las puertas de sus muros y de como poder penetrar en ella para poder conocerla mejor. Es todo un mundo, pero incluso así, me parece una chica de lo más interesante, y no dejo de perder la ilusión de conocerla cada día un poco más.

Desde que la conozco, no ha pasado ni un día, por malo que sea, en que no piense en ella (me viene a la cabeza contar el total de días hasta hoy que acumulo pensando en ella, pero soy demasiado obsesivo con los números, ya lo sé, no lo haré), no me canso de imaginarme con ella haciendo cualquier cosa cuotidiana, como hicimos en ese precioso bungalow meses atrás, en que más de un año después de habernos conocido podíamos disfrutar de almenos 48 horas juntos sin ningún tipo de preocupación, sin kilometros de por medio, sin estar pendientes de la hora y sin malos rollos, disfrutando del tiempo juntos, comiendo, viendo la tele, durmiendo, haciendo el amor, riendo, hablando, paseando, duchándonos juntos, iendo a compar, relajándonos, jugando a cartas, haciendo la comida y todos esos momentos en que uno se imagina y al fin lo puede ver con sus propios ojos. Ese fin de semana fué algo que los dos estabamos deseando desde casi al principio, una ilusión que parecía imposible, estar juntos con tantas ganas como teníamos los dos y poder disfrutar de nuestra compañía, uno al lado del otro. Un fin de semana de ensueño.

Puedo seguir diciendo que cada vez nos tenemos más confianza, que me tranquiliza saber que los dos tenemos claro que estamos juntos y que queremos estarlo cada vez más. Me hace ilusionarme cada vez más el pensar que por fin podremos estar juntos de verdad algun día, que esta esperanza es el carburante que me hace seguir adelante, que luchar por ella vale la pena, que está tan dentro de mi que a veces parezco ella, que no se comerme unos espaguetis sin pensar en provar de comérmelos con cuchara o no y que tengo una Polaroid porque ella tiene una. Hay tantos detalles que me han quedado gravados que a veces me sorprende lo que puede influir cualquier pequeño detalle suyo, tengo demasiada memoria y soy demasiado receptivo como para que no me afecte, y supongo que  para mi, lo que parece insignificante, para mi es todo un descubrimiento.

Llevamos una buena temporada, parece mentira que las montañas rusas empiezan a escasear, no me lo creo, sigo teniendo la espina de sus ansias de correr, y sigo asustado. No me imagino sin ella, y sin su sonrisa. Deseo que algun día este miedo se vaya.

No deseo muchas cosas, no soy muy ambicioso, me conozco un poco y sé que la calma, su compañía, el respeto y la comprensión són los pilares para mi felicidad, no deseo más que todo esto para poder seguir viviendo, y creo que con ella podría ser así.

Pd: 599 són los días que pienso en ella desde que la conozco. Mañana nos vemos 600 días después de esa cena tan inesperada, bueno, menos inesperada que ese beso. Puedo decir que ese beso era la llave que abrió algo en mi.