domingo, 28 de diciembre de 2014
13_Un donut rosa
Escribo de nuevo después de mucho tiempo en el que hemos estado más bien que nunca, hemos estado unidos y conectados en todo momento en todas las situaciones. Parecía que nada podía hacer temblar nuestro rumbo, pero siempre hay algo que no puedes controlar y que te desestabiliza.
En algun momento de máxima sensibilidad en que quería estar más que nunca con ella, surgió un pequeño percance que nos desestabilizo. Por circunstancias teníamos que estar sin vernos una semana, y cualquier cosa podía ponernos en tensión. Me sentí molesto por un malentendido y ella estaba aun más sensible, estaba mal y me sentía lejos. Supongo que su falta de sueño hacía que intentara no pensar utilizando las horas de cualquier forma, leiendo, saliendo con los amigos o escuchando música. Sus miedos habían vuelto y yo no estaba a su lado para poderla ayudar, almenos de la manera que a ella le hubiera gustado, y todo se acentuaba aún más. Yo no sabía su malestar, de haberlo sabido hubiera reaccionado de otra forma, hice grande un despiste suyo, ahora lo entiendo más.
Me ha pedido tiempo, le han vuelto las ganas de irse, y me aterroriza volver a sentir que quiere irse. Se que lo esta pasando mal y que no le ayudan estos altibajos, y la entiendo. Entiendo que necesita paz, y que a veces yo no se la doy y paso de un extremo al otro, por nuestra situción y por vernos poco estamos muy sensibles.
Se que me quiere con locura, y eso me tranquiliza, pero no paro de pensar como sería todo si estubieramos juntos día a día. Nos necesitamos y nos cumplimentamos en muchas cosas. Necesito a diario un beso suyo, una mirada y una sonrisa. Que me diga que guapo soy, y decirle que no, necesito su silencio cuando está a mi lado, sus videos colgados, sus compras de cosas baratas, sus labios y su cuerpo que me hipnotizan, sus enfaditos tontos y sus reconciliaciones a besos, que me coja de la cara, que me diga que soy un sol, que me hable de sus cosas, ir a comer los dos tranquilamente, ir al cine y estar tan cómodos, ir a cenar pizza, despertame con ella con un brazo dormido y decirle que no es nada, hacerle el desayuno, jugar, hablar, reir, abrazar y tantas cosas que hacen que la quiera cada día más, es una persona muy especial que cautiva a cualquiera que tenga ojos y que tenga alma. Podría decir que no he estado tan bien conmigo mismo con alguien a mi lado, con ella parece que levites por encima del tiempo como si no existiera nada más. Hoy he visto el dunkin donut y claro, pienso en ella en como pone esa cara al comerse algo dulce El primer donut que he visto es uno de color rosa, color odioso vale, pero en el centro había una casa y he pensado, mira, nuestra casa, y la nostalgía se ha apoderado de mi.
La quiero más que a mi, se que vendran mejores tiempos y se que ella estará mejor. No lo dudo. Bueno yo también estaré mejor, porque puedo estarlo claro, pero lo que más deseo es que ella se sienta bien, feliz, y en paz, y a lo mejor soy cansino, complicado, cambiante, moñas, tozudo, obsesivo, frio y distante a veces, pero mi vida eres tu, y no dudes en que te quiero, te necesito y quiero estar contigo, y voy a esperar lo que haga falta hasta que estés mejor y estar a tu lado como mereces que esté.
No te olvides de mi por favor.
martes, 19 de agosto de 2014
12_ Reflexión nocturna
Tu hoy también tienes sorpresa, y no es un tattoo. Así que....
No creo que lo leas pero bueno, me voy a dormir ya, no sabes lo preocupado que estoy por no verte durante15 dias... :(
Sigo sin llevar bien el echarte de menos, llevamos así casi dos años.
Te quiero mucho mi amor, no sabes cuanto.
No creo que lo leas pero bueno, me voy a dormir ya, no sabes lo preocupado que estoy por no verte durante15 dias... :(
Sigo sin llevar bien el echarte de menos, llevamos así casi dos años.
Te quiero mucho mi amor, no sabes cuanto.
lunes, 12 de mayo de 2014
11_Puedo decir (2)
Puedo decir que todavía me asombra su inocencia y su personalidad, no pasa el día en que no intente descubrir los códigos de las puertas de sus muros y de como poder penetrar en ella para poder conocerla mejor. Es todo un mundo, pero incluso así, me parece una chica de lo más interesante, y no dejo de perder la ilusión de conocerla cada día un poco más.
Desde que la conozco, no ha pasado ni un día, por malo que sea, en que no piense en ella (me viene a la cabeza contar el total de días hasta hoy que acumulo pensando en ella, pero soy demasiado obsesivo con los números, ya lo sé, no lo haré), no me canso de imaginarme con ella haciendo cualquier cosa cuotidiana, como hicimos en ese precioso bungalow meses atrás, en que más de un año después de habernos conocido podíamos disfrutar de almenos 48 horas juntos sin ningún tipo de preocupación, sin kilometros de por medio, sin estar pendientes de la hora y sin malos rollos, disfrutando del tiempo juntos, comiendo, viendo la tele, durmiendo, haciendo el amor, riendo, hablando, paseando, duchándonos juntos, iendo a compar, relajándonos, jugando a cartas, haciendo la comida y todos esos momentos en que uno se imagina y al fin lo puede ver con sus propios ojos. Ese fin de semana fué algo que los dos estabamos deseando desde casi al principio, una ilusión que parecía imposible, estar juntos con tantas ganas como teníamos los dos y poder disfrutar de nuestra compañía, uno al lado del otro. Un fin de semana de ensueño.
Puedo seguir diciendo que cada vez nos tenemos más confianza, que me tranquiliza saber que los dos tenemos claro que estamos juntos y que queremos estarlo cada vez más. Me hace ilusionarme cada vez más el pensar que por fin podremos estar juntos de verdad algun día, que esta esperanza es el carburante que me hace seguir adelante, que luchar por ella vale la pena, que está tan dentro de mi que a veces parezco ella, que no se comerme unos espaguetis sin pensar en provar de comérmelos con cuchara o no y que tengo una Polaroid porque ella tiene una. Hay tantos detalles que me han quedado gravados que a veces me sorprende lo que puede influir cualquier pequeño detalle suyo, tengo demasiada memoria y soy demasiado receptivo como para que no me afecte, y supongo que para mi, lo que parece insignificante, para mi es todo un descubrimiento.
Llevamos una buena temporada, parece mentira que las montañas rusas empiezan a escasear, no me lo creo, sigo teniendo la espina de sus ansias de correr, y sigo asustado. No me imagino sin ella, y sin su sonrisa. Deseo que algun día este miedo se vaya.
No deseo muchas cosas, no soy muy ambicioso, me conozco un poco y sé que la calma, su compañía, el respeto y la comprensión són los pilares para mi felicidad, no deseo más que todo esto para poder seguir viviendo, y creo que con ella podría ser así.
Pd: 599 són los días que pienso en ella desde que la conozco. Mañana nos vemos 600 días después de esa cena tan inesperada, bueno, menos inesperada que ese beso. Puedo decir que ese beso era la llave que abrió algo en mi.
Desde que la conozco, no ha pasado ni un día, por malo que sea, en que no piense en ella (me viene a la cabeza contar el total de días hasta hoy que acumulo pensando en ella, pero soy demasiado obsesivo con los números, ya lo sé, no lo haré), no me canso de imaginarme con ella haciendo cualquier cosa cuotidiana, como hicimos en ese precioso bungalow meses atrás, en que más de un año después de habernos conocido podíamos disfrutar de almenos 48 horas juntos sin ningún tipo de preocupación, sin kilometros de por medio, sin estar pendientes de la hora y sin malos rollos, disfrutando del tiempo juntos, comiendo, viendo la tele, durmiendo, haciendo el amor, riendo, hablando, paseando, duchándonos juntos, iendo a compar, relajándonos, jugando a cartas, haciendo la comida y todos esos momentos en que uno se imagina y al fin lo puede ver con sus propios ojos. Ese fin de semana fué algo que los dos estabamos deseando desde casi al principio, una ilusión que parecía imposible, estar juntos con tantas ganas como teníamos los dos y poder disfrutar de nuestra compañía, uno al lado del otro. Un fin de semana de ensueño.
Puedo seguir diciendo que cada vez nos tenemos más confianza, que me tranquiliza saber que los dos tenemos claro que estamos juntos y que queremos estarlo cada vez más. Me hace ilusionarme cada vez más el pensar que por fin podremos estar juntos de verdad algun día, que esta esperanza es el carburante que me hace seguir adelante, que luchar por ella vale la pena, que está tan dentro de mi que a veces parezco ella, que no se comerme unos espaguetis sin pensar en provar de comérmelos con cuchara o no y que tengo una Polaroid porque ella tiene una. Hay tantos detalles que me han quedado gravados que a veces me sorprende lo que puede influir cualquier pequeño detalle suyo, tengo demasiada memoria y soy demasiado receptivo como para que no me afecte, y supongo que para mi, lo que parece insignificante, para mi es todo un descubrimiento.
Llevamos una buena temporada, parece mentira que las montañas rusas empiezan a escasear, no me lo creo, sigo teniendo la espina de sus ansias de correr, y sigo asustado. No me imagino sin ella, y sin su sonrisa. Deseo que algun día este miedo se vaya.
No deseo muchas cosas, no soy muy ambicioso, me conozco un poco y sé que la calma, su compañía, el respeto y la comprensión són los pilares para mi felicidad, no deseo más que todo esto para poder seguir viviendo, y creo que con ella podría ser así.
Pd: 599 són los días que pienso en ella desde que la conozco. Mañana nos vemos 600 días después de esa cena tan inesperada, bueno, menos inesperada que ese beso. Puedo decir que ese beso era la llave que abrió algo en mi.
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